Dolor de espalda

Dolor lumbar crónico: causas y cómo la quiropráctica puede ayudarte

Alexandre Murat

Alexandre Murat

Doctor en Quiropráctica

| | 6 min de lectura

Imagina esto: suena el despertador y lo primero que sientes no es sueño, sino miedo. Miedo a ese pinchazo que ya conoces bien. Te giras despacio, apoyas los pies en el suelo y respiras hondo antes de ponerte de pie. Llevas semanas así. O meses.

Atarte los zapatos se ha convertido en una negociación con tu espalda. Coger a tu hijo en brazos, un cálculo de riesgos. Y en el fondo te ronda esa pregunta que no quieres hacerte: ¿y si esto ya no se me pasa?

Te entiendo. Y no lo digo por compromiso.

8 de cada 10 personas que vienen a verme por primera vez a la consulta en Vila-real llegan exactamente por esto: un dolor lumbar que empezó siendo “algo puntual” y se fue quedando. Soy Alexandre Murat, Doctor en Quiropráctica, y llevo años acompañando a pacientes con dolor lumbar crónico. Hoy quiero contarte qué está pasando realmente en tu espalda y qué podemos hacer al respecto.

Por qué tu dolor lumbar se ha cronificado

El dolor lumbar agudo es una señal de alarma del cuerpo. Algo no va bien. El problema empieza cuando esa señal se ignora, se tapa con antiinflamatorios y se sigue adelante como si nada.

Tu cuerpo es listo. Cuando algo duele, compensa. Cambias la forma de sentarte, de caminar, de agacharte. Sin darte cuenta, empiezas a sobrecargar zonas que antes funcionaban perfectamente. Esas compensaciones generan nuevas tensiones y el dolor se instala.

En quiropráctica hablamos de subluxación vertebral: cuando una o varias vértebras pierden su alineación o movilidad normal y eso altera el funcionamiento de los nervios, músculos y articulaciones de alrededor. Ojo, no es un “hueso fuera de sitio” como mucha gente piensa. Es una alteración funcional que tu cuerpo no puede resolver solo. Y si le sumas horas sentado frente al ordenador, estrés acumulado y falta de movimiento, la cosa se complica bastante.

¿El resultado? Un círculo vicioso de dolor, compensación y más dolor.

No todo dolor lumbar es igual

Esto es importante, porque la causa cambia el enfoque. A grandes rasgos:

  • Dolor muscular: el más frecuente. Contracturas, sobrecargas, espasmos. Suele empeorar con el movimiento y mejorar con el descanso.
  • Dolor discal: cuando un disco intervertebral se desgasta o protruye. Puede generar dolor irradiado hacia la pierna (la famosa ciática). Empeora al estar sentado mucho rato o al flexionar el tronco.
  • Dolor articular: las articulaciones facetarias de la columna también se desgastan. Suele doler más al extender la espalda o al estar de pie mucho tiempo.

La verdad es que muchos casos de dolor lumbar crónico combinan dos o incluso tres de estos componentes. Por eso no existe una pastilla mágica que lo resuelva todo: cada espalda cuenta una historia diferente.

Quiropráctica: buscar la causa, no tapar el síntoma

Aquí es donde la quiropráctica marca la diferencia.

Un antiinflamatorio baja la inflamación. Un relajante muscular afloja el músculo. Pero ninguno de los dos se pregunta por qué ese músculo está contraído o esa zona inflamada. Cuando el efecto pasa, el dolor vuelve. Y tú otra vez a la farmacia.

El enfoque quiropráctico es otro. Buscamos dónde está la disfunción: la subluxación, la restricción de movilidad, el patrón de compensación. Y trabajamos directamente sobre ella. No sustituimos la atención médica cuando es necesaria; la complementamos desde otro ángulo.

En mi consulta de dolor de espalda en Vila-real, veo a diario cómo pacientes que llevaban meses con dolor empiezan a mejorar cuando dejamos de centrarnos solo en el síntoma y atendemos lo que hay debajo.

Qué pasa en tu primera visita

Si nunca has ido a un quiropráctico, es normal que tengas dudas. Así que te lo cuento tal cual.

Primero, una evaluación quiropráctica completa. Hablamos de tu historia, de cuándo empezó el dolor, qué lo agrava, qué lo alivia. Revisamos tu postura, tu movilidad, palpamos la columna buscando zonas de restricción o tensión. A veces pedimos pruebas de imagen si lo consideramos necesario.

Con todo eso, diseñamos un plan de cuidado adaptado a ti. No hay dos planes iguales porque no hay dos espaldas iguales.

El ajuste quiropráctico es el corazón de lo que hacemos. Es un movimiento específico, controlado y preciso sobre la articulación que no se mueve bien. ¿Duele? La gran mayoría de mis pacientes me dicen que sienten alivio inmediato. Ese “crujido” que a veces se oye es simplemente gas que se libera en la articulación. Nada se rompe, nada se descoloca.

Con cada sesión, el objetivo es devolverle a tu columna la movilidad que ha perdido, reducir la irritación nerviosa y permitir que tu cuerpo haga lo que mejor sabe hacer: recuperarse.

Puedes ver más sobre nuestro servicio de dolor de espalda y columna.

Lo que puedes hacer tú en casa

El ajuste es una parte fundamental, pero lo que haces entre sesiones también cuenta. Mucho. Te dejo tres cosas que repito en consulta a diario:

Muévete, aunque duela un poco. El reposo absoluto es uno de los peores consejos para el dolor lumbar crónico. Camina, haz estiramientos suaves, nada si puedes. Tu espalda necesita movimiento para nutrirse y recuperarse.

Revisa cómo te sientas. Si trabajas frente a un ordenador, levántate cada 45 minutos. Ajusta la altura de la pantalla. Y por favor, deja de cruzar las piernas. Tu pelvis te lo agradecerá.

Bebe agua. Parece obvio, pero tus discos intervertebrales son en gran parte agua. La deshidratación crónica es un factor que casi nadie tiene en cuenta y que afecta directamente a la salud de tu columna.

El primer paso es decidir que ya basta

Llevas demasiado tiempo adaptando tu vida al dolor en vez de hacer algo para cambiarlo. Y no, no es “normal por la edad” ni “algo con lo que tienes que aprender a vivir”.

Tu espalda tiene capacidad de mejorar. Lo veo cada semana en consulta.

Si quieres saber qué está pasando realmente en tu columna y qué podemos hacer por ti, reserva tu primera evaluación quiropráctica. Sin compromisos, sin presiones. Solo una valoración honesta de tu caso.

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Alexandre Murat

Alexandre Murat

Doctor en Quiropráctica, Alexandre Murat Quiropráctica y Bienestar

Quiropráctico formado en el IFEC Toulouse (6 años). Certificado en Webster Technique e ICPA. Especialista en embarazo, pediatría y kinesiología aplicada. Atiende pacientes de Vila-real y Castellón desde 2018.

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